11, Diciembre, 2007

En el Génesis hay un episodio muy triste y doloroso: la historia de Caín y Abel. Ambos hermanos ofrecían sacrificios, pero Caín ofrecía lo peor, cuando Abel ofrecía a Dios los mejores corderos del rebaño. Por eso el humo del sacrificio de Caín no subía al cielo, mientras que el de Abel era agradable a Dios y subía derecho hacia el cielo. Caín sintió envidia de su hermano, le invitó a pasear por el campo y con una quijada de asno lo mató. (more…)





